Alfonso NavarroAlfonso Navarro Julve forma parte del equipo de TICARUM-ÁTICA desde 2018, donde desempeña su labor como técnico microinformático en el Campus Universitario de Lorca. Antes de incorporarse a la Universidad de Murcia, acumuló una amplia trayectoria en el sector informático. Más de tres décadas de experiencia que, lejos de traducirse solo en conocimiento técnico, se han convertido —como cuentan quienes trabajan con él— en la tranquilidad, la paciencia y la calidez humana que caracterizan su forma de ayudar cada día. Algunos de sus compañeros y compañeras han querido compartir unas palabras sobre él.


Buenos días, Alfonso.

Así empiezan casi siempre nuestras conversaciones. Un simpático “Bon día”, haciendo honor a tus orígenes catalanes, seguido normalmente de un: “¿Qué te parece esto o aquello nuevo que han dicho desde ÁTICA?”. Y a partir de ahí, ya sabemos cómo sigue la historia.
Alfonso es de esos compañeros que sabes que están con nosotros, aunque, como él mismo dice, esté “de colono” en otro campus, bastante distante de nuestro. Sin embargo, para mí siempre ha estado muy, muy cerca.

Desde aquellos años, allá por 2018, cuando yo estaba en Ciencias del Deporte y él en la Facultad de Ciencias Sociosanitarias de Lorca, nunca tuvimos realmente compañeros de zona. Éramos nosotros solos en nuestras respectivas facultades. Pero, curiosamente, muchas veces parecía que estábamos trabajando juntos. Nos consultábamos dudas, compartíamos problemas y buscábamos soluciones.
Y es que Alfonso es todo un veterano de guerra en este oficio. De esos que, como se suele decir, se las saben todas. Años de experiencia que se notan no solo en sus conocimientos, sino también en la tranquilidad y seguridad que transmite cuando surge cualquier problema.

Pero por encima del gran profesional está la persona.

Alfonso siempre ha sido alguien dispuesto a ayudar a quien lo necesita, un buen compañero, un buen amigo y un enorme apoyo para los usuarios. Siempre desde el respeto, la cercanía y, sobre todo, desde la empatía. Algo que, en nuestro trabajo, vale muchísimo y que no siempre se aprende en ningún manual.
Ya casi se nos jubila. Y después de tantos y tantos kilómetros acumulados en su vida, con aquellas interminables idas y venidas desde Lorca hasta Hacienda, donde ya trabajaba en la misma rama que desempeña ahora, creo que es más que justo reconocer todo su camino, su desempeño en TICARUM y el enorme trabajo que ha realizado junto a nosotros durante todos estos años.

Solo espero que el tiempo que todavía le queda con nosotros hasta su jubilación sea maravilloso, tranquilo y esté lleno de buenos momentos.
Después ya habrá tiempo para descansar… o, como le he dicho muchas veces, para dedicarse a visitar obras cuando se jubile.

Gracias por todo, Alfonso.
Ha sido, es y será un auténtico placer compartir este oficio contigo.
Un fuerte abrazo, compañero.

José Luis López Palazón


Desde su incorporación en Lorca, Alfonso ha sabido ganarse el aprecio y la confianza de las personas a las que atiende desde su puesto de operador.
Quienes tratan con él destacan especialmente la claridad de sus explicaciones, su disposición para atender cualquier consulta y la amabilidad con la que afronta cada situación. Estas cualidades facilitan la comunicación con los usuarios y contribuyen a crear un clima de confianza en el entorno laboral. 

La combinación de su atención personalizada, una comunicación accesible y su actitud colaborativa ha permitido que su trabajo sea percibido de forma positiva por las personas que le rodean.
Más allá de los aspectos técnicos propios de su puesto, numerosos usuarios han valorado su cercanía, su respeto y su buena disposición en el trato cotidiano. Esa dimensión humana, tan importante en cualquier servicio de soporte, es precisamente una de las cualidades que más se reconocen en él. 

Por todo ello, es un honor contar con Alfonso en el equipo de Soporte Tecnológico: por su profesionalidad, por su compromiso y, sobre todo, por la calidad humana que demuestra cada día. 

Rosa Elena Díaz Rueda


Alfonso Navarro Julve, todo un personaje, vino a cubrir la plaza de Lorca, ya llena de alegría a los operadores que ya no tenían que desplazarse a Lorca. Compañero incansable y paciente, en el que destacan su calidad humana y profesional.

Infatigable revisor de Alas, colaborador voluntarioso e incansable en todo lo que tenga que ver con la actividad del Campus. Y sufridor de los avatares informáticos de carmenhc. Es un placer trabajar contigo y tenerte como compañero. Cuando en 2018 apareciste por este Centro, no podía imaginar los ratos tan buenos que íbamos a pasar, con tu sentimiento catalán frente al grupo de Chicas murcianicas. Estás en inferioridad numérica¡¡ No puedes con nosotras……

Felicidades por este reconocimiento, ¡¡¡¡¡Apareces en la NOTICA¡¡¡¡, aunque estemos en los campus periféricos y somos menos en número. Eres uno de los pilares del Campus de Lorca, somos muy afortunados de tenerte aquí y esperemos que ahí sigas unos años más. Hasta que te jubiles, y vengas a visitarnos.

Carmen Hernández Cantero